Carta con QR, pedidos que llegan escritos al WhatsApp del local, y un botón que imprime la comanda de cocina y el ticket del cadete.
Solo hace falta WhatsApp
Los pedidos siguen llegando al número de siempre.
Un QR, sin apps
El comensal abre la carta en el navegador y listo.
Imprime en el mostrador
Comanda de cocina y ticket del cadete, en un toque.
Cuatro pasos, en el orden en que pasan durante el servicio.
Paso 01
Con la instalación: platos, precios, fotos, zonas de envío y medios de pago del local.
Paso 02
Escanea el QR, arma el pedido, elige salón, retiro o delivery, y cómo va a pagar.
Paso 03
Un mensaje de WhatsApp con el detalle completo y el total. Nadie transcribe nada.
Paso 04
Un botón manda la comanda a la cocina y, si es delivery, el ticket del cadete.
El diferencial, y es uno solo
El descuento, el costo de envío y el medio de pago los decide el local, pedido por pedido: para compensar a un cliente que tuvo un problema antes, para regalar piezas en un pedido grande, o para ajustar la zona según cómo venga la carga de la noche.
Frente a una plataforma que automatiza y cobra por pedido, acá el local mantiene el criterio.
Todo esto ya está construido y funcionando.
Se abre en el navegador, con fotos, precios y descripciones. Sirve para la mesa y para el delivery.
Modalidad, zona de envío y medio de pago los elige el comensal. El mensaje llega completo.
Comanda de cocina y ticket del cadete con dirección y total a cobrar, desde WhatsApp Web.
Cambiar un precio o marcar un plato sin stock son dos toques, y el comensal lo ve sin recargar.
Por porcentaje, por monto o regalando un renglón. Siempre decide el local, nunca el sistema.
Cada pedido queda guardado con lo que se terminó cobrando, para revisar el turno después.
Se agotó un plato a las nueve de la noche: se marca y desaparece de la carta. Subió un precio: se cambia y ya está. Lo opera cualquiera del mostrador, sin llamar a nadie ni esperar a mañana.
Preguntar por el local propioConviene saberlo antes de escribir que después de instalarlo.
El cobro se acuerda y se hace como siempre. El sistema registra lo cobrado, no lo cobra.
No emite comprobantes fiscales ni se integra con el sistema contable.
Para imprimir hace falta una computadora con WhatsApp Web y una impresora térmica de 80 mm.
Una instalación al inicio y una mensualidad fija. Sin comisión por pedido: lo que se vende es del local.
Instalación
A definir
Carga de la carta, configuración de la impresora y acompañamiento del primer servicio.
Mensualidad
A definir
Carta, pedidos e impresión sin límite, con soporte por WhatsApp.
Comisión por pedido
Ninguna
Es lo mismo si es una noche floja o un sábado lleno: el costo no cambia.
No. Los pedidos llegan al mismo número que ya usa el local, y se contestan desde ahí.
Sí. El comensal elige salón, retiro o delivery. En delivery se imprime además el ticket del cadete, con dirección y total a cobrar.
La primera carga va con la instalación. Después la edita el local cuando quiera, desde el panel.
Con impresoras térmicas de 80 mm. Antes de instalar se revisa la que ya está en el mostrador.
Se sigue tomando el pedido por WhatsApp como siempre. La carta y la impresión necesitan conexión.
Se revisa la carta, la impresora y cómo se toman los pedidos hoy. Si no encaja, se dice.
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